En síntesis el Karate le brinda al niño; un eficaz método de defensa personal, coordinación psicomotora, destreza, reflejos, capacidad de reacción, descarga energética, desinhibición, disciplina, concentración, desarrollo intuitivo, dominio de sí mismo, voluntad y fe inquebrantable, humildad, tolerancia, respeto hacia sus compañeros, profesores y por consiguiente a su familia y a la sociedad. Un niño apto físicamente, psíquicamente y espiritualmente feliz, estará preparado para enfrentar la vida y triunfar en ella.